Título completo: Marina
Fecha de publicación: 1999
Autor: Carlos Ruiz Zafón
Esta es una reseña de una tercera lectura de la obra. Lo aclaro porque si hay algo que realmente disfruto de Marina es que cada vez que vuelvo a la historia me gusta más.
Al autor lo conocí con la tetralogía de El cementerio de los libros olvidados, pero varios años después y por cuestiones laborales me prestaron Marina. Creo que nunca agradeceré lo suficiente esa recomendación porque, si bien por admiración al autor muy probablemente lo habría buscado, lo leí con expectativas altas y las cumplió todas. Creo que eso le añade mucho valor.
Estoy segura de que si alguien lee en orden cronológico las obras de Zafón va a percibir cómo fueron madurando su estilo y su construcción del mundo ficcional de Barcelona. En mi caso el descubrimiento fue parecido, pero no tan lineal: en Marina encontré todavía en gestación muchas esquinas lúgubres de El cementerio de los libros olvidados, varios diálogos exquisitamente armados que me remitían a Fermín y a Daniel Sempere, o a Daniel y Beatriz. Creo que no exagero si digo que para mí Carlos Ruiz Zafón fue de los tres mejores autores que pueden existir en la literatura como constructor de personajes femeninos. No porque los masculinos sean básicos o malos, pero lo que hace con Marina, con Alicia me deja sin palabras.
En esta novela juvenil, los personajes se corresponden con el género en cuestión, pero otra vez Zafón le encuentra una arista más al proceso de creación y no solo encontramos amor y erotismo (del bueno, del dulce, del real). En las acciones y las palabras proferidas hay también rencor profundo, lealtad, miedo, envidia. El amor atraviesa toda la obra, pero no la agota y el final... solo puedo agradecer el detalle de la camioneta Tucker.
Como en todas las historias que conozco de Zafón el ambiente es tan importante como los acontecimientos. Los edificios tienen personalidad, son memorables no solo por lo que ocurre allí sino por cómo lo describe. Sueño con viajar a Barcelona por su culpa.
Lo último que quiero comentar sin dar demasiada información sobre la novela es que disfruté muchísimo también la simbología, no solo de la mariposa, sino también la de los incendios como frontera, como oportunidad de un renacer para algunos personajes.
A todo el mundo le recomiendo Marina, es una obra corta, muy humana, con misterios por resolver, con personajes inolvidables y con frases para tener anotadas.
