Título completo: La marca en la pared y otros cuentos
Fecha de publicación: 2019
Autora: Virginia Woolf
Siempre empiezo comentando cómo llegó a mis manos el libro que reseño y
este también tiene una historia particular. Avanzada la pandemia, el año pasado
abrieron una “Feria del libro” en un predio. Fui bastante ilusionada porque, si
bien en esos eventos termino más cansada que recorrer todas las librerías del país
a pie, disfruto husmear puestos, buscar ofertas, oportunidades para seguir llenando
la biblioteca o novedades. Lamentablemente, la Feria del Libro del 2019 me apenó
bastante. Las editoriales tenían poquito material exhibido y lo recorrías en 20
minutos, nada más. Además, había tan poca gente…
Sin embargo, encontramos algunos libritos interesantes. Uno de ellos fue
este.
Sinónimo de playa, vacaciones y descanso, “La marca en la pared y otros cuentos”
me acompañó durante diez días. El diseño del libro me encantó desde el principio,
con su textura rugosa, su ligereza y su ilustración en la tapa, intenté
cuidarlo un poquito más que al resto. Aunque confieso que me encanta traerme
libros a casa con algunos granitos de arena.
En líneas generales me gustó mucho. No es la primera vez que leo a Virginia
Woolf y me gusta bastante su estilo, no soy fanática, pero me agrada. Me
trasladan sus oraciones con perfume a poesía, me imagino escenarios bastante
particulares, como pintados con acuarelas. Eso logran sus textos.
El cuento “La marca en la pared”, de los más conocidos, debo reconocer que
me resultó un tanto tedioso. Es interesante, el final se disfruta, pero hubo
algo que me faltó para decir “fue mi favorito”.
“Una casa encantada” es muy entretenido. El recurso de mezclar los diálogos
y los pensamientos e ir uniéndolos a partir de objetos o lugares determinados
me desafió y divirtió. Es un cuento dulce, pero no empalagoso.
En “La mujer en el espejo” Virginia Woolf fue más allá. Se siente alguna conexión con “La marca en la pared” por la personalidad que se puede
imaginar de la narradora. Hay una fijación en un elemento en particular, pero
mucho más interesante. Está también conectado con otra historia que serviría para
elogiar a la autora: “Una novela sin escribir”. Tengo que destacar cómo los protagonistas
de ambos cuentos logran que los lectores se sumerjan en sus fantasías, sus
creaciones y no desconfíen de ellos. Creo que son dos relatos que todos deberían
leer si les interesa Virginia Woolf.
Los últimos dos, “Objetos sólidos” y “Una sociedad” son una novedad en esta
antología por la variedad de los personajes. Aunque hay más diálogos y eso
puede convertir las historias en más amenas o ligeras, siempre sentí que había
varias capas de profundidad. Las reflexiones que pueden desprenderse de estos
cuentos trascienden cualquier época y sociedad, sirven para que veamos que lo
que creemos como novedoso en las ideologías realmente no lo es…
En fin, creo que es una adquisición económica, cortita, entretenida, pero
no superficial, que disfrutaría quien suele elegir historias en las que se
percibe que hay algo más por descubrir.
