Buscar este blog

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Reseña: La bailarina de Auschwitz

 Título completo: La bailarina de Auschwitz

Fecha de publicación: 5 de septiembre de 2017

Autor: Edith Eger 

Género: Novela  autobiográfica- Segunda Guerra Mundial

Estos libros nunca te dejan indiferente; la temática de alguna manera interpela a cualquiera y en La bailarina de Auschwitz no sólo conocemos las terribles experiencias de Edith (la autora) sino que además reflexionamos mucho. 

La división del libro ordena todo el contenido, todo lo que tiene para dar. Edith nos pone en contexto, nos cuenta algunas situaciones preliminares a su paso por los campos de concentración y cómo el sufrimiento y el miedo ya recorría su cuerpo, estaba latente en las calles. Luego somos testigos de las atrocidades de ese lugar, cómo sale de ellas, y de otras...

El estilo de la autora es tan ameno y su optimismo y su fuerza tan avasallantes que es muy difícil leer de a poco. Desde el principio sabemos que sobrevive, que logró salir de ahí, pero la autora nos ofrece además adentrarnos en su proceso de curación, duro, continuo y necesario para ella. 

No se limita a describir la "vida" en Auschwitz, va tejiendo una trama interesante en la que relaciona su dolor con el de algunos de sus pacientes. Como psicóloga que es, construye puentes entre las muy diversas situaciones que se atraviesan antes de llegar a la meta: sentirse verdaderamente libres. 

No suelo leer mucho este estilo de libros, pero no dejaría de recomendarlo. Tiene frases y reflexiones que van más allá de la experiencia personal de la autora, que nos obligan a detener la lectura y pensar en nosotros, en la humanidad, en la curación de las heridas.

Es un libro digno de ser admirado, al igual que Edith. 

jueves, 24 de diciembre de 2020

Reseña: Anima mundi

Título completo: Anima Mundi

Fecha de publicación: junio 1998

Autor: Susanna Tamaro

Género: Novela   

Otro libro que me regalaron hace mucho tiempo, y que desde ese día me esperaba en los distintos espacios que conformaban mi biblioteca. Creo que lo leí en el momento adecuado. 

Anima mundi es una novela de desarrollo, de aprendizaje, que me recordó muchísimo a Demian de Hermann Hesse. El narrador es un joven que no encaja, que tiene "algo" que lo diferencia del resto: de su familia, de sus compañeros de clase. Percibe el vacío de la vida, percibe el dolor de una manera tan sensible que hace que todo se convierta en una gran consecuencia para él. 

Como lectores conocemos algo de su infancia, algo de sus padres bastante distantes, de un padre alcohólico que le lega ese vicio para lidiar con la realidad, de una madre que busca muy tarde a su hijo y que en algún momento cree que internarlo es la mejor opción. Y lo es, porque allí, Walter, el protagonista, conoce a Andrea. Si alguien leyó la obra mencionada anteriormente (Demian) podrá entender el paralelismo con los personajes de Sinclair y Demian porque el vínculo es muy similar.  

Andrea es quien logra que Walter no se sienta solo con su sensibilidad, si bien no son parecidos en este aspecto, se complementan. El joven protagonista escucha atentamente todas las reflexiones de Andrea, bastante nihilistas, se empapa de ellas y comprende un poco más cómo es él. 

Creí que esa amistad iba a atravesar todo el libro, y lo hace, pero de una manera distinta a la que esperé. Andrea y Walter se separan. Viven experiencias muy diferentes y solo nos enteramos de los avatares de Andrea hacia al final del libro, que me pareció maravilloso. 

Sin embargo, antes de comentar de manera sutil cómo termina la novela, quisiera elogiar las divisiones con las que la autora fragmentó la historia: Fuego, Tierra y Viento. Son simbólicamente representativas de lo que vive el protagonista. En las primeras páginas Walter sufre incansablemente, se pelea con todos y con todo, arde; en Tierra pareciera que se"establece" en algún tipo de normalidad, que no será completamente positiva para él, lo veremos bastante agobiado; y en Viento Walter se deja llevar por ciertos acontecimientos que irrumpen en su monotonía y llega a un lugar totalmente inesperado.

Eso me pareció el final: bellísimo e inesperado. No quiero adelantar demasiado por si alguien se anima, pero las últimas páginas las disfruté realmente. Es un libro que te obliga a reflexionar, a veces de manera muy dura, pero que vale la pena recorrer. 

martes, 15 de diciembre de 2020

Reseña: La tregua

Título completo: La tregua

Fecha de publicación: 1960

Autor: Mario Benedetti

Género: Novela corta 

Hace muchos años conocí las poesías de Mario Bendetti y me encantó su estilo. Un oxímoron para mí porque es una reunión de contrarios: me parece profundo y sencillo a la vez. Cada vez que leo alguna, en ese lenguaje más informal que pretencioso, con esa evocación a experiencias más bien cotidianas, puedo sentir la profundidad detrás de sus versos, cómo en la simplicidad expresa lo complejo de la vida. 

Poco tiempo después de descubrirlo, me regalaron una novela. Recuerdo bien quién me la regaló, una compañera muy querida del profesorado que quizás había visto en mí alguien más para compartir su amor por el autor uruguayo. El libro que recibí fue "La tregua". Creí que iba a leerlo ese mismo día, su tamaño y su extensión así me lo hicieron creer. Pero tuvieron que pasar muchos años de letargo para que avanzara más de 50 páginas. 

La trama gira en torno a un contador próximo a jubilarse que escribe un diario de su día a día. Esa ¿decisión? de Benedetti me pareció acertadísima por dos motivos: la cercanía que genera con el protagonista y el recorte de la historia. Vemos los acontecimientos y los juzgamos a partir de lo que Martín Santomé, el narrador, ve y juzga. Así, el café, el trabajo, el ocio, el amor, para mí adquieren un nuevo matiz: el de un hombre que enviudó hace muchísimos años, que tiene una relación no muy cercana con sus hijos y que, de repente, se enamora de una compañera de trabajo más joven que él. 

Las reflexiones en torno a ese sentimiento, al futuro que le depararía una relación con Laura Avellaneda, a las diferencias y similitudes con su primer noviazgo son extensas, pero amenas.  Me gustó mucho cómo, a partir de ese nuevo amor, puede evocar a aquella que falleció hace mucho tiempo y a quien teme olvidar. 

En particular, sentí una especial simpatía con Blanca, la hija de Martín. No aparece demasiado en la historia, pero la veo tan humana, con una conexión que se profundiza con su padre a medida que cambia el panorama de la familia, que lo ayuda a entender un poco todo lo que lo rodea y lo impulsa a ser feliz que me pareció una buena compañera para el protagonista. 

No puedo dejar de mencionar que hubo momentos en los que los dichos del personaje me incomodaron, sobre todo los referentes a la homosexualidad. Los comentarios de Santomé no son lo más inclusivos que digamos, pero creo que puede ser una buena oportunidad para seguir reflexionando sobre esto, sobre hasta dónde de verdad somos respetuosos con todos. 

En resumen, es una historia que transmite mucho tedio al principio y que se va iluminando hasta llegar a un final que NO PODÍA CREER. Con ese último acontecimiento se explica el título, impresionante. De manera que si todavía no te animaste o no conocés la prosa de este autor, probá con "La tregua". 

sábado, 5 de diciembre de 2020

Reseña: Emma

 Título: Emma 

Fecha de publicación: 1815

Autora: Jane Austen

Género: Novela costumbrista

No había leído nada de Jane Austen y por un capricho que no sé de dónde salió, no quería empezar con Orgullo y prejuicio. Así que me compré Emma creyendo que se parecería en algo a mi amadísima Jane Eyre. Y la sorpresa que me llevé...

En esta novela costumbrista, Jane Austen nos cuenta el día a día de una joven hija de un hombre rico (Sr Woodhouse), las visitas que recibe, las amistades que hace y deshace y, sobre todo, cómo se resiste a la idea del casamiento. Su pasatiempo favorito es armar parejas, y luego de que su mejor amiga se mude con su reciente esposo, le dedica toda su atención a una muchacha  que no pertenece totalmente a su clase social o a su círculo. 

Al principio son pocos los personajes que intervienen, y aunque no está narrada en primera persona las historias se cuentan desde su perspectiva, de manera que las primeras páginas pueden ser algo lentas mientras conocemos a las amistades de Emma a través de su ojo crítico. Jane Austen construyó un personaje bien típico de la época, con sus preocupaciones y prejuicios, pero que, por suerte, va evolucionando. 

Lo que me pareció más interesante es la relación entre el desarrollo de Emma como persona, los cambios en su manera de percibir a las amistades y a sus pares y los cambios de paisajes. Al principio Emma es la anfitriona de las reuniones. Todos se acercan a ella para pasar el rato, para conversar, para disfrutar su compañía y la de su simpático y siempre preocupado padre (que le agrega cierta comicidad a toda la novela). Pero a medida que se transitan las páginas los escenarios cambian: Emma se dirige a otras casas, visita campos cercanos, da paseos con su amiga Harriet y abre su mente. De esta manera, el final es muy coherente: salir de su casa, de su dominio, de ser la que controla todo, le permite pasar a ser una muchacha que no está tan segura de lo que antes pensaba y se replantea muchos prejuicios y actitudes del pasado.

Por último, debo reconocer que me parecieron mucho más atractivos los personajes masculinos, solo una mujer que antagoniza un poco con Emma me atrapó, pero creo que la autora se destacó en esta novela por la variedad en las personalidades de los hombres y sus ambiciones. Las mujeres eran más parecidas entre sí, muy probablemente porque en la época debían ser de esa manera. 

Creo que Emma es una obra que en algún momento hay que leer. Cuesta al principio, el ritmo lo marca la protagonista y puede sentirse algo tedioso, pero a medida que el tiempo pasa y se agregan personajes el lector puede ver el avance de Emma y cómo se abre su mundo.