Título: Emma
Autora: Jane Austen
Género: Novela costumbrista
No había leído nada de Jane Austen y por un capricho que no sé de dónde salió, no quería empezar con Orgullo y prejuicio. Así que me compré Emma creyendo que se parecería en algo a mi amadísima Jane Eyre. Y la sorpresa que me llevé...
En esta novela costumbrista, Jane Austen nos cuenta el día a día de una joven hija de un hombre rico (Sr Woodhouse), las visitas que recibe, las amistades que hace y deshace y, sobre todo, cómo se resiste a la idea del casamiento. Su pasatiempo favorito es armar parejas, y luego de que su mejor amiga se mude con su reciente esposo, le dedica toda su atención a una muchacha que no pertenece totalmente a su clase social o a su círculo.
Al principio son pocos los personajes que intervienen, y aunque no está narrada en primera persona las historias se cuentan desde su perspectiva, de manera que las primeras páginas pueden ser algo lentas mientras conocemos a las amistades de Emma a través de su ojo crítico. Jane Austen construyó un personaje bien típico de la época, con sus preocupaciones y prejuicios, pero que, por suerte, va evolucionando.
Lo que me pareció más interesante es la relación entre el desarrollo de Emma como persona, los cambios en su manera de percibir a las amistades y a sus pares y los cambios de paisajes. Al principio Emma es la anfitriona de las reuniones. Todos se acercan a ella para pasar el rato, para conversar, para disfrutar su compañía y la de su simpático y siempre preocupado padre (que le agrega cierta comicidad a toda la novela). Pero a medida que se transitan las páginas los escenarios cambian: Emma se dirige a otras casas, visita campos cercanos, da paseos con su amiga Harriet y abre su mente. De esta manera, el final es muy coherente: salir de su casa, de su dominio, de ser la que controla todo, le permite pasar a ser una muchacha que no está tan segura de lo que antes pensaba y se replantea muchos prejuicios y actitudes del pasado.
Por último, debo reconocer que me parecieron mucho más atractivos los personajes masculinos, solo una mujer que antagoniza un poco con Emma me atrapó, pero creo que la autora se destacó en esta novela por la variedad en las personalidades de los hombres y sus ambiciones. Las mujeres eran más parecidas entre sí, muy probablemente porque en la época debían ser de esa manera.
Creo que Emma es una obra que en algún momento hay que leer. Cuesta al principio, el ritmo lo marca la protagonista y puede sentirse algo tedioso, pero a medida que el tiempo pasa y se agregan personajes el lector puede ver el avance de Emma y cómo se abre su mundo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario