Fecha de publicación: 1960
Autor: Mario Benedetti
Género: Novela corta
Hace muchos años conocí las poesías de Mario Bendetti y me encantó su estilo. Un oxímoron para mí porque es una reunión de contrarios: me parece profundo y sencillo a la vez. Cada vez que leo alguna, en ese lenguaje más informal que pretencioso, con esa evocación a experiencias más bien cotidianas, puedo sentir la profundidad detrás de sus versos, cómo en la simplicidad expresa lo complejo de la vida.
Poco tiempo después de descubrirlo, me regalaron una novela. Recuerdo bien quién me la regaló, una compañera muy querida del profesorado que quizás había visto en mí alguien más para compartir su amor por el autor uruguayo. El libro que recibí fue "La tregua". Creí que iba a leerlo ese mismo día, su tamaño y su extensión así me lo hicieron creer. Pero tuvieron que pasar muchos años de letargo para que avanzara más de 50 páginas.
La trama gira en torno a un contador próximo a jubilarse que escribe un diario de su día a día. Esa ¿decisión? de Benedetti me pareció acertadísima por dos motivos: la cercanía que genera con el protagonista y el recorte de la historia. Vemos los acontecimientos y los juzgamos a partir de lo que Martín Santomé, el narrador, ve y juzga. Así, el café, el trabajo, el ocio, el amor, para mí adquieren un nuevo matiz: el de un hombre que enviudó hace muchísimos años, que tiene una relación no muy cercana con sus hijos y que, de repente, se enamora de una compañera de trabajo más joven que él.
Las reflexiones en torno a ese sentimiento, al futuro que le depararía una relación con Laura Avellaneda, a las diferencias y similitudes con su primer noviazgo son extensas, pero amenas. Me gustó mucho cómo, a partir de ese nuevo amor, puede evocar a aquella que falleció hace mucho tiempo y a quien teme olvidar.
En particular, sentí una especial simpatía con Blanca, la hija de Martín. No aparece demasiado en la historia, pero la veo tan humana, con una conexión que se profundiza con su padre a medida que cambia el panorama de la familia, que lo ayuda a entender un poco todo lo que lo rodea y lo impulsa a ser feliz que me pareció una buena compañera para el protagonista.
No puedo dejar de mencionar que hubo momentos en los que los dichos del personaje me incomodaron, sobre todo los referentes a la homosexualidad. Los comentarios de Santomé no son lo más inclusivos que digamos, pero creo que puede ser una buena oportunidad para seguir reflexionando sobre esto, sobre hasta dónde de verdad somos respetuosos con todos.
En resumen, es una historia que transmite mucho tedio al principio y que se va iluminando hasta llegar a un final que NO PODÍA CREER. Con ese último acontecimiento se explica el título, impresionante. De manera que si todavía no te animaste o no conocés la prosa de este autor, probá con "La tregua".

No hay comentarios:
Publicar un comentario