Título completo: Anima Mundi
Fecha de publicación: junio 1998
Autor: Susanna Tamaro
Género: Novela
Otro libro que me regalaron hace mucho tiempo, y que desde ese día me esperaba en los distintos espacios que conformaban mi biblioteca. Creo que lo leí en el momento adecuado.
Anima mundi es una novela de desarrollo, de aprendizaje, que me recordó muchísimo a Demian de Hermann Hesse. El narrador es un joven que no encaja, que tiene "algo" que lo diferencia del resto: de su familia, de sus compañeros de clase. Percibe el vacío de la vida, percibe el dolor de una manera tan sensible que hace que todo se convierta en una gran consecuencia para él.
Como lectores conocemos algo de su infancia, algo de sus padres bastante distantes, de un padre alcohólico que le lega ese vicio para lidiar con la realidad, de una madre que busca muy tarde a su hijo y que en algún momento cree que internarlo es la mejor opción. Y lo es, porque allí, Walter, el protagonista, conoce a Andrea. Si alguien leyó la obra mencionada anteriormente (Demian) podrá entender el paralelismo con los personajes de Sinclair y Demian porque el vínculo es muy similar.
Andrea es quien logra que Walter no se sienta solo con su sensibilidad, si bien no son parecidos en este aspecto, se complementan. El joven protagonista escucha atentamente todas las reflexiones de Andrea, bastante nihilistas, se empapa de ellas y comprende un poco más cómo es él.
Creí que esa amistad iba a atravesar todo el libro, y lo hace, pero de una manera distinta a la que esperé. Andrea y Walter se separan. Viven experiencias muy diferentes y solo nos enteramos de los avatares de Andrea hacia al final del libro, que me pareció maravilloso.
Sin embargo, antes de comentar de manera sutil cómo termina la novela, quisiera elogiar las divisiones con las que la autora fragmentó la historia: Fuego, Tierra y Viento. Son simbólicamente representativas de lo que vive el protagonista. En las primeras páginas Walter sufre incansablemente, se pelea con todos y con todo, arde; en Tierra pareciera que se"establece" en algún tipo de normalidad, que no será completamente positiva para él, lo veremos bastante agobiado; y en Viento Walter se deja llevar por ciertos acontecimientos que irrumpen en su monotonía y llega a un lugar totalmente inesperado.
Eso me pareció el final: bellísimo e inesperado. No quiero adelantar demasiado por si alguien se anima, pero las últimas páginas las disfruté realmente. Es un libro que te obliga a reflexionar, a veces de manera muy dura, pero que vale la pena recorrer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario